Niños y niñas de la Guajira mueren de desnutrición por ausencia del gobierno

Foto: commons.wikimedia.org

Luis Fernando Arias, consejero mayor ONIC
3 de Junio 2015

Desde el año 2008, a la fecha han muerto 5.000 niños y niñas de la comunidad Wayú en la Guajira, según datos de la Defensoría del Pueblo, citados por el consejero mayor de la Organización Indígena de Colombia, ONIC, quien asegura que la desnutrición es la principal causa de la desaparición de las comunidades indígenas en el país.

Arias, afirma que los pueblos indígenas están en riesgo de desaparición física y cultural. El caso de la Guajira es uno de los más graves, debido a que en los lugares donde están asentadas las comunidades no hay agua, el Río Ranchería “no tiene una gota de agua”, y la respuesta de las autoridades regionales y nacionales es que no existe contratos para enviar carrotanques con el mínimo vital.

Cabe recordar, que la primera región que visitó el presidente Santos cuando se posesionó el pasado 7 de agosto, fue la zona extrema de la alta Guajira, donde prometió hacer un pozo por cada corregimiento y  hasta la  fecha no se iniciado ningún tipo de obra para proveer de agua a los indígenas.

“No hay agua potable para el consumo humano, no hay agua para los animales y no hay agua para los cultivos de pancoger”, lo que genera la problemática de la desnutrición, como consecuencia de la explotación mineroenergética a gran escala por parte de empresas como el Cerrejón que quieren desviar el Río Ranchería para “condenar a muerte a todo el pueblo” que “lo único que han dejado estas empresas a las comunidades es  miseria”, dice Luis Fernando Arias.

“Desde el gobierno nacional se está intentado ocultar la realidad de la Guajira”, expresa el consejero mayor de la ONIC, ya que según él, el gobierno se olvidó de defender los intereses nacionales y se decidió “entregarle el país a los intereses de las multinacionales” que son los que se están llevando las grandes utilidades, mientras que los pueblos siguen en la miseria.

Sumado a la problema de las multinacionales, la corrupción es otra lo de las causas que nombra Arias, y lo que tiene a la comunidad Wayú, conformada por 300 mil indígenas, en condiciones muy difíciles, que solo se pueden solucionar aplicando mecanismos que apunten a una respuesta estructural donde se convoque a la población y la hagan partícipe, como lo señala el líder indígena.

Por su parte, la ONIC  ha dado a conocer esta problemática a todas las instancias nacionales, y ahora, se está llevando el caso a organismos internacionales para que se presione al gobierno colombiano y se adopten medidas con el fin de que se atienda esta problemática.

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