Acuerdos de paz: Agonía para los dinosaurios de Colombia

Ricardo Ferrer Espinosa @ferr_es
25 Sep 2015

El 23 de septiembre de 2015 los dinosaurios de Colombia supieron que en 180 días les caerá encima el asteroide de la paz [1]. Asustados, el líder de las bandas criminales uribistas y el procurador de iniquidades llamaron a rueda de prensa para mostrar de nuevo sus colmillos. Ya avisaron que harán daño hasta el último de sus días: ven en peligro sus zonas de influencia, los cotos vedados, y los privilegios que quieren conservar a toda costa.

El parque jurásico colombiano aún cuenta con selvas para sus bestias:  

  • El poder ejecutivo. Esperamos que esta vez trabaje por el interés nacional y no se subordine a las corporaciones y multinacionales. Estamos muy lejos de construir un poder popular, pero el marco de las negociaciones debe facilitar una mayor representación del pueblo-nación en la dirección del Estado. El conflicto tiene su raíz principal en la masa de excluidos.
  • El poder legislativo. Debe ser renovado con nuevas especies y nuevas políticas.  
  • El sistema judicial. Debe usar menos papel y producir más justicia. Todo el sistema laboral y contractual en el sistema judicial, por paradoja, es injusto y obsoleto. Otra  justicia es urgente.
  • Un sistema primitivo es la contratación de los abogados para la Defensoría del Pueblo: Atados con malevos “contratos de prestación de servicios”, ¡los trabajadores de la justicia, trabajan como esclavos¡ [2]. El régimen laboral y de carrera debe ser corregido.
  • El sistema penitenciario de Colombia es una vergüenza mundial.  
  • El sistema económico. Debe ser sustituido por otro que no triture a la naturaleza ni a la humanidad.
  • Los nidos paramilitares en Antioquia, la costa atlántica y la frontera con Venezuela. Deben ser neutralizados [3].
  • Los gremios de la producción. Deben renunciar a sus privilegios y asumir obligaciones sociales. Sobre todo, deben renunciar a relaciones cotidianas con mercenarios, escuadrones de la muerte y sicarios. Los derechos de los trabajadores y sindicalistas deben ser protegidos.
  • La prensa ahistórica: que por fin cuente las verdades de Colombia.
  • Una parte de la izquierda caníbal: que retome la creatividad y se vincule de una vez con los cambios sociales.  
  • La Seguridad Social: Es muy primitiva en educación y la salud está en manos de las EPS, ente cancerígeno. La prueba de que no se atiende la salud mental y la farmacodependencia está en los habitantes de calle. Han sido abandonados a su suerte y generan riesgo para los demás ciudadanos.
  • La seguridad social va muy atrás en la provisión de vivienda, la atención a personas discapacitadas, la mujer y la protección familiar.

Un observatorio vigilante de bestias, durante los siguientes seis meses, debe incluir los siguientes casos:

  • ¿Seguirá en libertad el genocida que gobernó a Colombia entre 2002 y 2010?
  • ¿Seguirá bramando el procurador de iniquidades? ¿Seguirá el fiscal corrupto?
  • ¿Se desmontará el paramilitarismo? ¿El Ejército de Colombia seguirá agrediendo a la Comunidad de paz de San José de Apartadó?
  • ¿Seguirá el ascenso de militares vinculados con violaciones a los Derechos Humanos?
  • ¿Seguirá el arrasamiento de las comunidades indígenas?
  • ¿Caracol y RCN conservarán su modelo desinformativo y racista?  
  • ¿Seguirá la criminalización de la protesta social?
  • ¿Vivirán los reclamantes de tierras?

Estamos ante seis meses de puro vértigo. El 23 de marzo de 2016 veremos si estalla la “paz” o sigue la ley de la selva.

[1] http://www.vanguardia.com/colombia/328974-gobierno-y-farc-firmaran-la-paz-a-mas-tardar-el-23-de-marzo-del-2016
[2] http://www.defensoria.gov.co/es/public/atencionciudadanoa/1472/Asesor%C3%ADa-para-representaci%C3%B3n-judicial-y-extrajudicial.htm
[3] Tara de la cultura antioqueña: la costumbre de exaltar y seguir a criminales como Pablo Escobar y Álvaro Uribe Vélez. Paramilitares y narcotraficantes tienen poca resistencia social y mediática.

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